El Gobierno cruzó a los gremios que anticiparon que no le pedirán bono a Alberto Fernández

“No puede ser que hace diez días era absolutamente imprescindible y necesario y hoy, ya no”, cuestionó el ministro de Educación Finocchiaro.

El Gobierno tomó nota del aviso que hizo la CGT, cuando anticipó que no le pedirá un bono ni aumento de fin de año al presidente electo Alberto Fernández; y le pidió "coherencia", al contrastar esa postura contemplativa de la central gremial con los reclamos que "hasta hace diez días" recibía Mauricio Macri.

Aunque distintas fuentes del Gobierno aseguraron que el tema no fue parte de la agenda en la reunión de Gabinete que encabezó el Presidente, fue al cabo de ese encuentro que la Casa Rosada salió a cruzar con dureza a los gremialistas. Y una vez más fue el ministro de Educación, Alejandro Finocchiaro, quien lideró la réplica. Y no fue casual: se dio, vale la aclaración, en medio del paro que los docentes porteños nucleados en la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE) llevaron a cabo este martes.

"Siempre nos va a parecer bien que haya diálogo y consenso. Y si finalmente determinados sectores sindicales, empresarios, políticos y dirigenciales de nuestro país pueden llegar a un acuerdo, va a estar bien para nosotros. Pero también es verdad que la coherencia es un valor en la política, entonces es raro que lo que hasta hace diez días era imprescindible, ahora no lo sea; que lo que hasta hace diez días era necesario, ahora no lo sea", cuestionó, en alusión a la señal que dio la CGT al presidente electo, en la previa del plenario que celebrarán el viernes, donde se debatirá la eventual reunificación de la central obrera.

En efecto, algunos gremialistas de peso de la central obrera prometieron que no le harán exigencias fuertes a Alberto Fernández. "No vamos a exigirle un bono navideño ni de fin de año porque sabemos que la situación es muy difícil", había dicho el lunes Andrés Rodríguez, de los estatales de UPCN. Se sumó a lo que había anticipado Héctor Daer, uno de los jefes de la CGT, que apuntó que "nadie puede pensar hoy que dentro de un mes van a aumentar un 35 por ciento los salarios". Este martes, quien reafirmó que al mandatario electo no le va a hacer "ningún pedido pedido en particular, sino que se lo va a escuchar", fue Roberto Fernández de la poderosa Unión Tranviarios Automotor (UTA). "Para nosotros es un honor que venga a la CGT, y que se explaye sobre las políticas que va a tomar, así que tenemos la mejor predisposición", adelantó en Futurock.

El senador del PRO Esteban Bullrich atribuyó la postura a "un alineamiento político" de los gremios con el futuro oficialismo. "Cuando decíamos que los paros eran políticos muchos hacían ironías al respecto, pero era la realidad", señaló en La Red. "Igual si la voluntad ahora es que no haya paro, es buenísimo para la Argentina, así que voy a aplaudir, pero lo importante es que lo sostengan con cualquier línea política (en el Gobierno) y no sólo con un partido", completó.

Pero Finocchiaro, como uno de los voceros -junto a Andrés Ibarra (Modernización) de la reunión de Gabinete, le dio más fuerza a la reacción del Gobierno, que entiende que hay una distinta vara por parte de los gremios. "A nuestro Gobierno se le ha hecho paro en forma política innumerables veces. No puede ser que lo que hasta hace diez días era absolutamente imprescindible y necesario, hoy ya no lo sea", insistió Finocchiaro. "Si estábamos tan mal con las mismas condiciones, podíamos haber trabajado en ese consenso hace un mes, dos meses o un año. Lo digo en el sentido de privilegiar un alineamiento con determinado sector político y no con el país", planteó.

El ministro dijo celebrar el diálogo "para que se formen los consensos que permitan que nuestro país pueda salir de la situación en la que está", pero se mostró filoso cuando se refirió al paro de los docentes porteños de UTE. "Es raro que haya un paro en la jurisdicción en la que Cambiemos ganó con el 55 por ciento de los votos, a días de la elección", consideró. Y dejó lo que etiquetó como "una profecía". "A partir de ahora va a haber paros en la Ciudad, Mendoza, Jujuy y Corrientes (que gobierna Cambiemos), pero no en otras jurisdicciones. Y cuando se comparen los salarios se van a dar cuenta que son paros políticos", aseguró.

En un breve repaso, Finocchiaro recordó que durante su gestión "ha llegado a sufrir paros preventivos" y que "hubo que escuchar a los dirigentes de CTERA decir, en diciembre, antes de terminar un ciclo lectivo, que no iban a empezar las clases el año siguiente, antes de sentarse a negociar", "Ahora -ironizó- resulta que las clases van a empezar el año que viene, lo cual está muy bien, muy bien".

La respuesta desde el lado sindical llegó por la tarde. "Este Gobierno (por el de Macri) tuvo una tregua, ¿mirá si no le vamos a dar una tregua a Alberto Fernández?", replicó el secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica, Antonio Caló, que se sumó al grupo de dirigentes sindicales que considera que hay "ayudar" a Alberto. "No le pongamos piedras en el camino. Démosle la oportunidad para que ponga en marcha a este país", pidió en diálogo con radio Nacional.

Fuente: Clarín


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